Es una noche atípica. Me hallo aquí delante del ordenador, con unos cuantos juegos triple A empezados y no me apetece aporrear los botones del ratón o las teclas de mi teclado gamer mecánico Corsair. No, todo lo contrario. Me apetece zambullirme en mis pensamientos y analizar cómo la edad afecta mi forma de actuar, de pensar, de disfrutar. Hace cinco años estaría como loco disfrutando de las últimas novedades para PC hasta altas horas de la madrugada. Ahora, los intervalos de uno de mis hobbys favoritos se acortan, y hay veces que incluso se van de vacaciones. Aunque siendo sincero, tampoco en exceso, no vayan a pensar algunos que estoy enfermo.
El caso es que esta noche no me apetece afinar mi puntería en Battlefield 4 o limpiar Santuario de demonios en Diablo3. Esta noche solo quiero dejarme llevar por el característico sonido que generan mis dedos a medida que voy escribiendo estas líneas con mi teclado mecánico (si no tienen uno, cómprenlo YA, consejo de freak) y recuperar una sana costumbre, la de plasmar lo que siento en este rincón tan personal y a la vez tan público. Chorradas varias pensarán unos, pensamientos efímeros y banales, dirán otros. Sea como fuere, son mis vicisitudes y como tales, tienen su relevancia.
Y como venía diciendo, la noche se ha presentado atípica. Con cuatro días de descanso por delante y poco planes, de momento, en la agenda, siento cierto desazón. Noviembre es un mes frío, gélido, que no me trae buenos recuerdos. Si a eso le sumamos el cansancio mental que arrastro desde hace semanas y los dolores físicos en mi pierna derecha, la ecuación evidentemente solo tiene una solución, que no es otra que el descanso sin ataduras. A ello me voy a entregar en cuerpo y alma estos próximos días.
Espero al menos, que la música no me abandone y que el teléfono suene lo justo. Son los mejores ingredientes para campear estos nubarrones otoñales.
Apologías de una mente distraída
Mensajes y controversias de un periodista que cuenta historias en Diario de Almería y que no reniega de su lado más freak con las tecnologías. Si quieres, sígueme: @Norbertolopez1
miércoles, 12 de noviembre de 2014
jueves, 16 de octubre de 2014
Dos tres

A veces cariñosa, otras visceral, otras tantas gruñona, y otras como no, divertida y alocada. Es una caja de sorpresas que con tan solo dos años ya se ha convertido en la jefa de su clase de la guardería y que tiene muy claro qué ropa se pone y cómo se peina. Personalidad no le falta, y eso me enorgullece. No le gusta que el sol se esconda y que su madre sea copiloto en el coche de papá, la quiere a su lado. Siempre se sube en el mismo ascensor del edificio donde vive su abuela y su mejor amigo es un perro y se llama Patán, mi Patán. Por eso no es de extrañar que su peluche favorito sea también un can del que no hace falta decir su nombre...
Le encanta el color naranja, como a sus padres, y llamar a su papá con el iPhone de su mamá. Enciende el ordenador para ver los Cantajuegos y tiene una facilidad asombrosa para bailar e inventarse pasos y movimientos dependiendo de la música que escuche. Y como no, sus canciones favoritas son las que conforman el último disco de Duncan Dhu titulado El duelo. No podía ser de otra forma.
Ya utiliza ropa de niña de cuatro y cinco años. Crece con desenfreno mientre su personalidad se expande y cautiva y enamora a todos los que la rodean. Es especial, carismática, intensa, arrolladora. Siempre fue grande y hoy, cuando sople las velas para celebrar sus dos años, habrá conseguido lo imposible, que su papá, otrora reacio a esta maravillosa experiencia paternal, llore de felicidad por haber compartido ya tantas vivencias con ella, con mi Lola, mi pequeño regalo, mi paquete, mi hipoteca, mi princesa, mi mini yo.
¡Felicidades gordita! (y yo también te quiero dos tres)
miércoles, 8 de octubre de 2014
De Bilbao a Almería
Desde la distancia, tanto física como emocional, la imaginación consigue crear nexos de unión invisibles, imperceptibles para muchos pero que llegan a tener su lógica, su sentido. Trabajar contando historias te confiere una serie de capacidades para potenciar esa habilidad y conseguir que se convierta en una manera de allanar el camino para alcanzar la felicidad.
La última vez que tuve la oportunidad de poner en práctica este inusual hecho fue hace un par de semanas. Dos mujeres, alejadas a más de un millar de kilómetros, comparten nombre y muchos rasgos de su personalidad. He tenido la oportunidad de conocer a ambas. Una físicamente y la otra digitalmente. Y ambas me inspiran la misma confianza, tranquilidad, 'buenrollismo' y, sobre todo, mucha energía. Departir con ellas es siempre sinónimo de positivismo. Una vive en Bilbao y la otra en Almería. Una comparte conmigo casi al 100% mis gustos musicales y la otra fue la dueña de mi corazón durante una época convulsa y bonita de mi vida. Las dos sonríen sin pedírselo y saben como tocarte la fibra sensible. Por eso son especiales y por eso tienen un nexo de unión, aunque ellas no lo sepan.
Curiosamente su nombre de pecado para nada refleja su forma de ser. Aunque pecar con ellas no sería un pecado, más bien un regalo divino. Tenerlas de amigas es sinónimo de éxito. No te fallan. Ahí están. Dos mujeres de armas tomar, con personalidad, que luchan contra los manidos tópicos de una sociedad elitista, llena de estereotipos y rencores.
Ambas tienen mucho ver entre sí, reitero. Duncan Dhu es parte de ese imaginario nexo de unión. A la primera la conocí a través de mi grupo favorito. Con la segunda compartí un maravilloso viaje allá por 2009 en el que pude visitar San Sebastián, cuna duncandhuniana e inmortalizar mi careto frente al Teatro Victoria Eugenia (menudo discazo en directo que se marcaron Mikel y Diego allí). Por eso son aún más especiales. Un vehículo musical como las letras de Duncan Dhu no podía conjugarse mejor que con dos mujeres como ellas.
Por todo eso, y por tantas otras cosas que me guardo, merecíais unas palabras de reconocimiento y unos versos universales...
Y no me digáis el nombre. Ya lo sé ;-)
La última vez que tuve la oportunidad de poner en práctica este inusual hecho fue hace un par de semanas. Dos mujeres, alejadas a más de un millar de kilómetros, comparten nombre y muchos rasgos de su personalidad. He tenido la oportunidad de conocer a ambas. Una físicamente y la otra digitalmente. Y ambas me inspiran la misma confianza, tranquilidad, 'buenrollismo' y, sobre todo, mucha energía. Departir con ellas es siempre sinónimo de positivismo. Una vive en Bilbao y la otra en Almería. Una comparte conmigo casi al 100% mis gustos musicales y la otra fue la dueña de mi corazón durante una época convulsa y bonita de mi vida. Las dos sonríen sin pedírselo y saben como tocarte la fibra sensible. Por eso son especiales y por eso tienen un nexo de unión, aunque ellas no lo sepan.
Curiosamente su nombre de pecado para nada refleja su forma de ser. Aunque pecar con ellas no sería un pecado, más bien un regalo divino. Tenerlas de amigas es sinónimo de éxito. No te fallan. Ahí están. Dos mujeres de armas tomar, con personalidad, que luchan contra los manidos tópicos de una sociedad elitista, llena de estereotipos y rencores.
Ambas tienen mucho ver entre sí, reitero. Duncan Dhu es parte de ese imaginario nexo de unión. A la primera la conocí a través de mi grupo favorito. Con la segunda compartí un maravilloso viaje allá por 2009 en el que pude visitar San Sebastián, cuna duncandhuniana e inmortalizar mi careto frente al Teatro Victoria Eugenia (menudo discazo en directo que se marcaron Mikel y Diego allí). Por eso son aún más especiales. Un vehículo musical como las letras de Duncan Dhu no podía conjugarse mejor que con dos mujeres como ellas.
Por todo eso, y por tantas otras cosas que me guardo, merecíais unas palabras de reconocimiento y unos versos universales...
Al pasar el tiempo despertarás
y descubrirás cientos de rosas a tu alrededor,
hoy la luna y mañana el sol.
Y tú sin saber aún quién eres,
desde el país donde mueren las flores,
dime que aún creerás en mí.
Y no me digáis el nombre. Ya lo sé ;-)
viernes, 22 de agosto de 2014
Mi debilidad
Por eso, y por otras muchas razones, este 22 de agosto será especial. Mi morena se lo merece. Nunca pidió nada. Siempre se conformó con una sonrisa, un beso y una caricia que delatan el estrecho vínculo que nos une. Sin duda, no hay mejor forma de expresar la felicidad que otorga cumplir años y estar rodeado de personas que te quieren y te aman hasta la extenuación. Pero es que a ella es imposible no quererla, no mimarla, no amarla, no acariciarla. Una persona tan especial, un diamante henchido de bondad, cariño, pureza y positivismo, se merece todo y más. Por eso Marvi es mi debilidad (y lo será siempre).
FELICIDADES MAMÁ
(*) El uso de pivón en vez de pibón es puramente estético y personal.
miércoles, 9 de julio de 2014
Tres y hasta el infinito
Parece que fue ayer y ya han pasado tres años. Se dice pronto. De hecho, hasta me causa asombro y vértigo. Las dos a la vez, sí. Hablo de eso que ya no está tan de moda. El rollo ese de casarse. Y encima por la iglesia. Ahí, con un par. Lo confieso, lo hice enamorado. Y así sigo. En ese mismo estado. Todo un bofetón para los escépticos que creían que mi historia de amor con esa morena de miradas cristalinas y sonrisas infinitas sería el mayor batacazo de mi vida. Error. Craso error. Aquí seguimos. Enamorados como desde el primer día que decidimos besarnos y entendimos que por fin nos habíamos encontrado. Lo supimos nada más juntar nuestros labios. Se acabaron las esperas, los deseos, los desencuentros. El Mundo era (y es) nuestro ya.
Y como decía, de ese mágico momento han pasado ya tres años. Y sí, me reitero, parece que fue ayer porque con mi morena el tiempo pasa volando, yo diría que se volatiliza. Veo una foto de aquel día y me sonrojo. Con diez kilos de menos, bastante más pelo y los ojos sensibleros, de tanto llorar. Así soy yo, le dije. Y por ahora no nos ha ido nada mal. De hecho, de tanto querernos, respetarnos, acariciarnos y desbordarnos ha nacido el mayor regalo que jamás tendré: Lola. Poco más se puede añadir. Bueno sí, que van tres, pero que esto pinta hasta el infinito y más allá. Verdad pivón de Aguadulce? (sí, con V, porque me gusta más. Así soy yo)
FELICIDADES
sábado, 8 de marzo de 2014
De poemas
Hoy una amiga duncandhuniana, Laura Gaspar Rodríguez, le ha dedicado este poema a mi Lola:
Eres tu, pequeña Lola
la mariposa en la rosa
flor en el invierno
mar en verano
y mi maga favorita:
Porque tus dibujos cobran vida
en las paredes de nuestra casa
con tu risilla de renacuaja.
Eres tu, pequeña Lola
con tus ojos de almendra
la chiquilla más guapa de Almería
la pintora de mi sonrisa
el ángel que me guarda
(las llaves en la despensa)
eres los mejores 16 meses de mi vida
Si queréis saber más de mi poetisa favorita, su blog es:http://poetaafonico.blogspot.com.es/
Mil abrazos de erizo Laura!!!
Eres tu, pequeña Lola
la mariposa en la rosa
flor en el invierno
mar en verano
y mi maga favorita:
Porque tus dibujos cobran vida
en las paredes de nuestra casa
con tu risilla de renacuaja.
Eres tu, pequeña Lola
con tus ojos de almendra
la chiquilla más guapa de Almería
la pintora de mi sonrisa
el ángel que me guarda
(las llaves en la despensa)
eres los mejores 16 meses de mi vida
Si queréis saber más de mi poetisa favorita, su blog es:http://poetaafonico.blogspot.com.es/
Mil abrazos de erizo Laura!!!
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